No ha pasado un mes desde que nuestras calles se vieran desbordadas por los vampiros, monstruos y fantasmas de Halloween, cuando nos llega otra tradición estadounidense que tras cruzar el charco como la anterior y como resultado de la globalización ha logrado anclarse como parte de la cultura española a base de ofertas y descuentos imposibles.

Así, en un entorno competitivo global y en el que las grandes plataformas digitales establecen sus propios periodos de descuento cuando lo deciden unilateralmente, saltando legislaciones nacionales y autonómicas, se han derribado los parámetros convencionales en los que los periodos de rebajas y descuentos del comercio físico estaban delimitados por ley.

Se acerca por tanto el Black Friday o como ya la llaman desde hace unos años, la semana del Black Friday, unos días que se han convertido en uno de los momentos de mayor consumo del año como confirman los datos de la Patronal Logística UNO (que agrupa a empresas de aprovisionamiento, transporte, almacenaje, distribución, ensamblaje, empaquetado final, inter modalidad, distribución capilar, carga aérea, movilidad urbana,…), que calcula un incremento del número de entregas de paquetes de hasta un 300%, mientras que Adecco calcula que se crearán unos 200.000 nuevos empleos para reforzar al comercio, un 7,5% por encima de la cifra de empleo creado en 2018 en estas mismas fechas, destacando la contratación de comerciales (azafatas, promotores en punto de venta,…), dependientes y teleoperadores, así como de repartidores.

La previsión es que sea en el sector de gran consumo (alta perfumería, cosmética, electrónica, telefonía, juguetería, imagen y sonido, alimentación,…) donde se creen más puestos de trabajo, seguido de la logística, transporte e industria textil.

Con casi 39.000 nuevos empleos, será Cataluña la región que más puestos genere, seguida de la Comunidad de Madrid con en torno a los 35.000 y la Comunidad Valenciana con otros 27.000 las que ocupen el resto de posiciones en el podium de generación de empleo en estos días.

El Black Friday por tanto se consolida como una fecha clave a nivel de consumo, superando incluso a las famosas rebajas de enero que en los últimos años han visto como las compras se adelantan a este mes de noviembre y con ello el ritmo de contratación (200.000 empleos en el Black Friday vs 110.000 de las rebajas de invierno).

La previsión es que en  este año, sólo en España y según las previsiones del buscador Google, el Black Friday genere más de 1.600 millones de  euros a nivel de ventas (el gasto medio por comprador se sitúa en los 256 euros), en torno al 10% por encima de la cifra del año pasado y un crecimiento estimado del  220%  si comparamos esta semana con otras en las que no hay eventos similares.

Al pequeño comercio sólo le queda asumir que las reglas del juego han cambiado y una tendencia que se inició como un experimento en España hace ahora 5 o 6 años se ha consolidado en los modelos de conducta compradora de los consumidores españoles.