Los cambios actuales en el clima del planeta están transformando el mundo. Las últimas dos décadas incluyeron 18 de los años más cálidos registrados, y los fenómenos meteorológicos extremos, como incendios forestales, olas de calor e inundaciones, son cada vez más frecuentes tanto en Europa como en otros lugares.

Los científicos advierten que sin una acción urgente, es probable que el calentamiento global supere los 2 ° C por encima de los niveles preindustriales para 2060, e incluso podría llegar a los 5 ° C a finales de siglo.

Tal aumento de la temperatura global tendrá un impacto devastador en la naturaleza, provocando cambios irreversibles en muchos ecosistemas y la consiguiente pérdida de biodiversidad. Las temperaturas más altas y la intensificación de los fenómenos meteorológicos también resultarán en enormes costes para la economía de la UE y obstaculizarán la capacidad de los países para producir alimentos.   

El cambio climático es un desafío global que requiere una respuesta global. La UE está decidida a ayudar a aumentar la ambición mundial y predica con el ejemplo.

La UE es uno de los signatarios del Acuerdo de París, que tiene como objetivo limitar el calentamiento global muy por debajo de los 2 ° C y realizar esfuerzos para limitarlo a 1,5 ° C. 

Los países de la UE respaldaron el objetivo de lograr la neutralidad climática para 2050, de conformidad con el Acuerdo de París.

Los objetivos de 2020 de la UE

  • reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 20% (en comparación con 1990)
  • aumentar la proporción de energía renovable al 20%
  • mejorando un 20% la eficiencia energética

Para lograr estos objetivos, la UE ha desarrollado, y luego reformado, el sistema de comercio de emisiones de la UE (ETS) que tiene como objetivo reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, en particular, de las industrias y centrales eléctricas que consumen mucha energía. En los sectores de la construcción, el transporte y la agricultura, se han establecido objetivos nacionales de emisiones, como parte del reglamento de reparto de esfuerzos.

La UE ya está por delante de estos objetivos. Para 2018, las emisiones de gases de efecto invernadero se habían reducido en un 23%, es decir, tres puntos porcentuales por encima del objetivo inicial del 20%.

https://www.consilium.europa.eu/en/policies/climate-change/